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Ángel Stanich: el pistolero de los versos certeros llega a la ciudad del Támesis

Ángel Stanich: el pistolero de los versos certeros llega a la ciudad del Támesis

  • 15 de Noviembre, 2016
  • Por David Gallardo

La cita será el viernes 25 de noviembre en la sala The Water Rats, en las cercanías de King Cross, que para la ocasión se convertirá en una especie de 'saloon del far west' con vendedores de crecepelo (¡esa cabellera, esas barbas!), forajidos, carniceros y demás personajes de un universo tan surrealista como lisérgico, comandado por el bandido más rápido a este lado del telón de acero. Por Ángel Stanich: el pistolero del camino ácido y los versos certeros.

"Camino ácido, el casting para ser tu asesino va muy avanzado, mañana ya tendremos testigos. Después del fracaso del caso de la rubia platino, desintoxicados, buscaron hasta asilo político", canta este cántabro peculiar y con tendencia al “ermitañismo” como forma de supervivencia entre tantos personajes ficticios, pero perturbadoramente reales y cotidianos.

Stanich tiene la capacidad de dibujar historias en sus canciones, de demostrar su capacidad narrativa como si fuera un cinematográfico plano secuencia digno de Quentin Tarantino

¿Porque acaso no es real la historia que canta en 'Outsider'?: "Tú me tenías cogido como un cachito de látex. Tú me pegaste un tiro y después me soltaste. Y yo siempre tan triste, a la par que elegante. Te tiré un saludito sin ni siquiera mirarte. Como si fuera ya camino de encontrarte. Luce su traje clandestino, el outsider".

La capacidad de Stanich para dibujar historias en sus canciones alcanza su cima en la celebrada 'Metralleta Joe', en la que demuestra su capacidad narrativa en un cinematográfico plano secuencia digno del mismísimo Quentin Tarantino y sus celebérrimos matones con problemas de incontinencia verbal.

Ángel Stanich

"Hey Joe, si me vas a matar deja al menos que termine mi sándwich. I'm sorry, me vas a perdonar, tengo a Peggy esperando en el parque. Yo soy Metralleta Joe, Metralleta Joe, el tipo en quien confía el carnicero cuando quiere el género fresco".

Y, como no solo de Tarantino se alimenta Stanich, su faceta más ácida queda plasmada en ese homenaje a Charles Bukowski titulado 'Chinaski', en el que se corona como alumno aventajado: "La noche erguida con su estrecha minifalda, la noche es mía, no me esperes levantada. Sube al coche, compra vino y la prensa. Tienes suerte de no oler el peligro... porque apesta".

Ángel también tiene su corazoncito y en una supuesta canción de amor, refleja en realidad la desesperada desolación del perdedor que trata de regatear a su destino.

Pero eh, que Ángel también tiene su corazoncito, por supuesto magullado y cerca de la rotura definitiva, como puede perfectamente apreciarse en 'Miss Trueno 89', que es una canción de amor pero en realidad no es una canción de amor, sino la desesperada desolación del perdedor que trata de regatear a su destino.

"Dime que subes a un tren y esta tarde nos vemos. Dime que traes mi café para no quedarme muñeco. Tengo un rifle en la guantera porque igual te secuestro. Dime qué puedo hacer... creo que correr el riesgo. Cine de serie B. Una road rodando en tu pelo. Dices que todo va bien, y me tiras la "pipa" al suelo. Saco un ticket de tus labios. Nos liquidan en créditos. Dime qué puedo hacer... soy de bajo presupuesto".

Y al más puro estilo Rey Lagarto, nos cuenta Ángel Stanich una bonita fábula que todos hemos siempre deseado, que el Coyote termine cazando al Correcaminos y lo descuartice inmisericorde. En un mundo justo eso ya habría sucedido más o menos así.

"La noche que el coyote pille al correcaminos tendrás que ser revólver, dejar de hacer el indio. La Noche del Coyote aprieta ya el gatillo, te pisa los talones, pisa tu cigarrillo. La noche que el coyote pille al correcaminos habrá que hacer deporte, habrá que andar muy finos. La noche del coyote entrena a los bandidos hasta el culo de peyote, saquean los caminos".

Todo puede ser cuando el universo de Ángel Stanich se plante en Londres sin subtítulos de por medio. Igual terminan hablando los pistoleros con sus certeros versos.

Puede que la ansiada noche en la que el Coyote agarre al Correcaminos sea el 25 de noviembre. Puede que ambos terminen siendo el género fresco perfecto para el carnicero. Puede que aparezca Miss Trueno 89 y ella también cace a su Outsider. Todo puede ser cuando el universo de Ángel Stanich se plante en Londres sin subtítulos de por medio. Igual terminan hablando los pistoleros con sus certeros versos.

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