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Entrevista Los Chikos del Maíz <span>“Ya hay bastantes grupos que se dedican sencillamente a entretener” </span>

Entrevista Los Chikos del Maíz “Ya hay bastantes grupos que se dedican sencillamente a entretener”

  • 14 de Mayo, 2015

Su último disco llegó en el momento justo, aunque de lo último que se les puede acusar es de oportunismo: Los Chikos del Maíz tenían claro que el rap debía ser un vehículo para el discurso político ya desde sus inicios, pero ha sido con “La estanquera de Saigón" cuando han dado con la tecla precisa y han sacado mayor partido a su experiencia, demostrando una evolución envidiable que los convierte en uno de los combos más en forma del hip hop nacional. El 12 de junio estarán en Londres, afilando rimas y levantando puños.

Con “La estanquera de Saigón" habéis tocado un nuevo techo como banda... Y aquí coinciden varios factores, diría. Están los musicales, pero también los extramusicales: parece que el disco llega en un momento propicio, como si resumiera el sentir de parte de la sociedad. ¿Cómo lo veis vosotros?

Toni: Desde el principio hemos intentado contar y transmitir lo que vivimos, lo que sentimos. Nuestra manera de ver la sociedad. Es cierto que desde la crisis en nuestras canciones se pueden ver reflejadas un mayor número de personas, pero creo que mantenemos un mismo discurso, o similar, desde el principio del grupo. Ojalá no fuéramos un resumen del sentir de la sociedad pero es la realidad que vivimos actualmente. Y nosotros entendemos la música como un altavoz para denunciar las atrocidades del capitalismo salvaje que sufrimos. Para dar voz a los sin voz.

Nega: De alguna manera es una especie de telediario que, a diferencia de los de las televisiones, da voz a los de abajo.

¿Teníais en mente esta necesidad de apelar a los tiempos que vivimos a la hora de elaborar el disco?

Toni: En realidad, llevamos diez años hablando de precariedad, de capitalismo, de corrupción… Lo que pasa que cuando existen crisis todo esto se recrudece y lo sufren un mayor número de personas. Era necesario reflejar los tiempos oscuros que estamos viviendo porque negarlo o darle la espalda te convierte en cómplice.

Nega: Es una cuestión de principios, de moralidad, de militancia. No podríamos mirarnos al espejo si optáramos por, no sé, dedicarnos a letras que dibujen pasajes bucólicos y existenciales. Ya hay bastantes grupos que se dedican sencillamente a entretener.

Pero, ¿puede la música cambiar las cosas? ¿Veis vuestra música como un agente de cambio?

Toni: No lo creo. Tampoco creo que sea algo que se pueda medir. Ni tampoco debe ser labor de la música o los músicos cambiar la sociedad. Es una función que creo que no nos compete. Es cierto que podemos tener una mayor facilidad para trasmitir nuestro mensaje a la gente joven que la que puede tener un discurso político o un libro. Pero no se puede medir si la música tiene un verdadero efecto. Ojalá fuera así.

Nega: No es algo que se pueda medir o cuantificar, pero si la música no pudiera cambiar mentalidades no habría censura, no se prohibirían conciertos, etcétera, y es algo que en la muy democrática España está a la orden del día.

¿Habéis temido alguna vez algún tipo de represalias por vuestros mensajes? Casos como el de Pablo Hasél o Soziedad Alkoholika dejan claro que el sistema no siempre tolera la disidencia.

Toni: Ya hemos sufrido algún tipo de represalia pero es pasado y lo creemos superado. Tampoco queremos ser mártires de nada ni darle mayor importancia. Preferimos mirar adelante y ya está. Darle importancia es prácticamente darle la victoria al enemigo y no estamos por la labor.

Nega: Que les den, lo mejor es no darles bola y seguir adelante.

No podríamos mirarnos al espejo si optáramos por dedicarnos a letras que dibujen pasajes bucólicos y existenciales. Ya hay bastantes grupos que se dedican sencillamente a entretener.
La política ha formado parte del hip hop desde hace décadas, pero vosotros no olvidáis todo el resto: la competi, etc…

Toni: Porque al igual que la política ha estado ligada al hip hop, no olvidamos el resto de elementos que también lo están. La competición siempre ha sido parte del rap y lo hemos mamado desde que comenzamos a escuchar esta música. A mí es algo que me gusta y creo que es compatible con temas más sociales.

Nega: Nos gusta escribir sobre política, pero antes de nada somos un grupo de rap y no vamos a renunciar a nuestra identidad como subcultura urbana.

Como he dicho antes, pero, no sólo se trata que vuestro mensaje parezca calar más hondo en estos momentos, el grupo ha evolucionado muchísimo respecto a sus inicios en todos los aspectos…

Toni: Hemos intentado corregir disco tras disco los errores del anterior. Antes éramos más jóvenes y mucho menos profesionales. Ahora cuidamos mucho más las letras, el flow, los ritmos, la grabación, la mezcla, la masterización,… Todo. Primero por uno mismo, porque siempre busca mejorar. Pero también creemos que con un fondo sonoro bien hecho, bien pulido y unas buenas rimas, el mensaje llega mucho más fácil.

Nega: Profesionalidad, intentar hacer las cosas de la manera más correcta y adecuada. La edad, que es una mierda, te ayuda a mejorar en ese sentido. Ayuda a trabajar con más calma, de forma más metódica.

También parece que al fin os habéis ganado el respeto de la comunidad Hip Hop, más allá de que comulguen o no con vuestro ideales. ¿Qué pensáis que ha cambiado la percepción que tenían de vosotros?

Toni: Es cierto que al principio teníamos una menor relación con los grupos de rap que, por ejemplo, con los de rock o punk pero con el tiempo eso ha cambiado. Tampoco por nada especial, al principio actuábamos más en otros ambientes que dentro de la escena hip hop. Creo que al final tienes amigos y enemigos dentro de todas las escenas, no creo que seamos un caso especial.

Nega: Sí, pero cuesta mucho. En el mundillo del rap el tema de los egos es casi una religión. Al principio te ven casi como un enemigo que va a quitarle el pan de sus hijos. Ahora en general hay buena relación con casi todo el mundo.

Quizás sea que los tiempos exigen mojarse…

Toni: Puede, no sé. Tal vez antes parecíamos los “punkis del rap" y ahora no. No lo sé. Como te digo, no creo que seamos un caso excepcional.

Nega: Bienvenidos sean. Tampoco andamos muy sobrados de raperos buenos con conciencia social.

Ante el panorama político que se dibuja en el horizonte en España, ¿qué os pasa por la cabeza? ¿Qué creéis que va a suceder después de las elecciones? ¿Y qué os gustaría que sucediera?

Toni: Pues cada vez tengo menos esperanzas en las elecciones. No parece que vaya a haber cambio alguno. No parece que el camino de las urnas vaya a funcionar, pero tampoco sé si ahora mismo quedan otros. Quedan las redes de solidaridad popular. Queda la PAH. Quedan movimientos sociales que cumplen funciones que deberían ser del Estado. Eso es lo que me gustaría que sucediera. Un gobierno con un programa de mínimos. Acabar con los desahucios, la precariedad, el hambre, la pobreza energética, el paro. Existe dinero para ello pero no voluntad política.

Nega: Pero así, con movimientos sociales que hacen lo que debería hacer el estado, no se puede vivir eternamente. La gente no tiene porqué estar ocupando pisos vacíos y vivir con la incertidumbre de si los echarán mañana. Son cosas que debería cubrir el estado. A ver qué pasa… Da mucho miedo el auge de Ciudadanos.

Volviendo a la música, vuestro público no es al habitual del rap nacional, es más heterogéneo. ¿A qué creéis que se debe? ¿Son los b-boys prototípicos ajenos al mensaje político?

Toni: Siempre nos han dicho eso de “no escucho rap pero sí a vosotros por las letras". Supongo que principalmente se deberá a eso. Pero también cada vez existen menos prejuicios y “miedos" de escuchar todo tipo de música. Hace unos años estaban los raperos, los punkis, los metaleros, los rockeros, etc. Y escuchaban su estilo de música. Existía un tabú de escuchar otras. Eso se superó ya y el mismo que nos escucha a nosotros escucha a Narco, a La Raíz o, incluso, a un Melendi o un Pablo Alborán, que sé de sobra que hay casos así, sorprendentemente.

Nega: Ya no quedan B-Boys prototípicos. Ya no hay tribus urbanas, todo se ha mezclado y fusionado y ahora el mismo que va a un concierto de Violadores luego va a uno de Gatillo o de La Raíz. El rollo identitario se ha perdido y creo que es mejor así, más saludable.

Y ya para acabar, ¿cómo esperáis que os reciban en UK? ¿Cómo afrontáis vuestro concierto en Londres?

Toni: Con que fuese la mitad de bien que cuando fuimos con Riot, creo que nos conformaríamos. Fuimos muy bien recibidos. Era como estar en casa. Por desgracia, muchas personas tienen que salir a otros países a buscar un futuro o, al menos, sentirse útiles y al final es como actuar en el Estado español. Tenemos muchas ganas de ir porque mucha gente siente morriña de su tierra y creo que es una oportunidad para ellos y ellas de estar como en casa. Y para nosotros actuar en Londres era algo impensable hace unos años y tenemos muchas ganas.

Nega: Con muchísimas ganas de volver. Londres es la capital europea de la música y siempre es un orgullo tocar fuera, tan fuera como es el caso. Con ganas de volver a hacer turismo, de trastear por sus tiendas de vinilos, de ropa de segunda mano, sus mercadillos, su comida asquerosa… (risas) Es una ciudad que hipnotiza. Nunca viviría en Londres pero mola mucho visitarla de vez en cuando.

Los Chikos del Maíz