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Entrevista a Mishima

Entrevista a Mishima

  • 01 de Abril, 2015

Mishima llegan a la Scala de Londres de la mano de Rock Sin Subtítulos en plena gira de salas, presentando su último álbum “L'ànsia que cura", en el que redondean, si cabe más, una fórmula que llevan desarrollando desde hace años y que podríamos definir como el sonido Mishima: clase, letras que calan hondo y un tono sobrio pero cercano. Son, sin duda, una de las bandas más importantes de su generación y uno de los grupos cruciales de la actual escena del pop cantado en catalán y culpables de su repercusión más allá de su territorio lingüístico. Su líder David Carabén responde a nuestras preguntas, satisfecho por como les están yendo las cosas y con ganas de llegar a UK a confirmar que el rock bien hecho no tiene fronteras.

¿En qué momento os pilla vuestra visita a Londres? Desde fuera se os ve muy a gusto en vuestra propia piel...

Sí. La verdad es que lo estamos pasando muy bien. Nos encontramos en el segundo año de gira de presentación de nuestro séptimo álbum, “L'ànsia que cura", y se puede decir que hasta el momento ha sido la mejor gira que hemos hecho. Ahora mismo estamos tocando en salas. Recuperar el contacto directo con el público que te permite este tipo de conciertos, después de haber tocado en teatros y festivales, mola mucho.

De hecho, desde la edición de “Set tota la vida" la banda ha vivido en una perpetua burbuja de creatividad y reconocimiento. ¿Teméis que explote algún día? ¿Cómo lo percibís desde dentro?

Si explotar quiere decir tener más público y poder alargar las giras, ¡adelante! Estamos en esto porque le encontramos sentido y es lo que nos gusta. Tenemos un buen nivel de directo y lo percibimos por como reacciona la gente después de cada concierto. Nos gustaría que esto durara para siempre, pero somos perfectamente conscientes que se puede ir al traste sin previo aviso. Seguramente esto también es lo que hace que de esta profesión algo tan especial: te obliga a vivir intensamente el día a día.

Ese disco, de hecho, marca la inflexión del grupo, también a nivel estilístico. ¿Cómo veis ahora vuestros primeros trabajos?

Es verdad. Creo que alcanzamos una cierta madurez en ese disco, en el sentido que logramos una buena relación entre lo que veníamos buscando y lo que éramos capaces de ofrecer. Nuestro viaje a El Puerto de Santa María y la colaboración con Paco Loco tuvo mucho que ver en eso. Yo veo los primeros discos con una mezcla de orgullo y de sonrojo. Creo que en ellos hay aciertos, errores, audacias, imprudencias... En realidad, también veo un poco de todo esto en los posteriores, ¡para qué engañarnos! Pero básicamente creo que es fundamental cagarla para, de vez en cuando, acertar.

¿Qué ha cambiado desde entonces?

Que hemos ido aprendiendo, supongo. Más importante aún, que hemos ido consolidando nuestra vocación y nuestro amor por lo que estábamos haciendo. Con el amor va siempre un punto de responsabilidad.

En vuestros últimos trabajos habéis asentado los fundamentos para lo que podríamos considerar el “sonido Mishima". ¿Se os pasa por la cabeza romper con ello y sorprender, o creéis que, precisamente vale la pena mantenerse fieles?

Es tan buena la pregunta que no te puedo dar una respuesta clara. Creo que cada nuevo disco que hacemos trata de responder esta pregunta. A la vez que estamos orgullosos de haber logrado tener un sonido reconocible, nos resistimos a aceptar que nuestro sonido no pueda evolucionar.

Sois unos veteranos que han encontrado su sitio en una escena que aspira a romper moldes y fronteras y que ha conseguido universalizar el pop cantado en catalán... ¿cómo veis el panorama en Catalunya? ¿Se han perdido los prejuicios más allá o todavía queda trabajo por hacer?

Queda muchísimo trabajo por hacer. Tiene que apuntarse mucho más público, no sólo por nosotros, sino también para otras propuestas muy interesantes que pasan tristemente desapercibidas. Tendríamos que estar más orgullosos de lo que tenemos cerca y apoyarlo yendo a conciertos o comprando discos. A veces la salud de una escena no sólo depende de los músicos. En lo que concierne a la recepción más allá es lo de siempre: si queremos que alguien nos abra la puerta, antes tenemos que llamar...

La vida en general sería peor sin los libros. Los libros también serían peores sin canciones.
En cualquier caso, el paisaje ha cambiado enormemente desde que grabasteis vuestro primer disco. ¿Cuál pensáis que fue el punto de inflexión?

Fueron muchos, creo. Sacar cada vez mejores discos, que otras bandas empezaran a sacar a la vez sus mejores discos, que aparecieran bandas nuevas con quienes compartíamos referentes que conectaran rápidamente con mucho público... Es difícil escoger una sola circunstancia.

David, tú publicas tu primer libro “La forma d'un sentit" en abril. ¿Otra espinilla que te sacas, teniendo en cuenta hasta qué punto pesan en tu caso las influencias literarias en tu manera de componer?

No exactamente. Aunque tenga el formato de un libro, sigue siendo una recopilación de canciones y los comentarios que las acompañan. Quiero decir con esto que, de tener la espinita de sacar un libro clavada, con “La forma d'un sentit" sólo me la cambio de sitio (risas).

Tratándose entonces de un libro sobre tus canciones... ¿Cómo ha sido eso de hablar de ellas? ¿No es como desvelar cómo funcionan tus propios trucos?

En realidad intento explicar de dónde salen, dónde encontré la inspiración o la razón para encerrarme a componerlas. Es decir, sólo analizo el punto de partida, no lo que puedan significar o querer decir. Eso se lo dejo a quien las escuche. La experiencia ha sido más exigente de lo que creía al empezar. Ha supuesto sacar polvo a muchos recuerdos y circunstancias personales, algunas de las cuales me afectaron mucho en su día. Por eso las escribí, porque no veía otra forma de relacionarme con esas cosas que no fuera a través de una canción.

¿Existirían las canciones de Mishima sin libros?

A lo mejor. Pero serían peores. La vida en general sería peor sin los libros. Los libros también serían peores sin canciones.

¿Ya hay planes para un próximo disco? Teniendo en cuenta vuestra regularidad estos últimos años...

La verdad es que no hay planes. Y eso no sé si es una mala noticia o una buena noticia. Venimos sacando discos con muchas regularidad, como dices. Parar un poco no estaría mal. Ya veremos.

¿Os veis haciendo esto durante muchos más años? O dicho de otra forma: ¿Os veis dedicados a otra cosa diferente en el futuro?

Ahora mismo no me veo dedicándome muchos más años a esto. Me encantaría, la verdad. Pero no tengo la certeza de que el cuerpo y la mente aguanten. Lo vamos a intentar.

Supongo que tocar en Londres es algo especial para un grupo como vosotros... ¿Qué esperáis del concierto?

Será nuestro segundo concierto en Londres y nuestro cuarto o quinto en Inglaterra. Dar conciertos en países donde no te conocen es una sensación a la vez muy extraña pero también muy liberadora. Sabes que el público no va a tener muchas ideas preconcebidas. Mejor aún, sabes que el público inglés está más abierto a escuchar novedades. Al mismo tiempo, confías en que esa colonia de catalanes emigrados van a acudir al concierto con el punto de morriña suficiente para convertir la Scala en una sala del barrio de Gracia, por ejemplo.

Mishima