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Entrevista a Efecto Pasillo

Entrevista a Efecto Pasillo

  • 25 de Febrero, 2015

Con nuevo disco anunciado para la primavera de este año, los canarios Efecto Pasillo recalan en Londres con su buena vibra para confirmarse como una de las bandas más frescas, desenfadadas y divertidas del panorama español. Un grupo que combina como lo hacen ellos el funk, el pop, la música latina y cualquier otra cosa que se les ponga a tiro, es por fuerza un “sure shot", como diríamos por aquí. El 21 de marzo estarán en Scala. De isla a isla.

¿Hasta qué punto marca el ser canario? En vuestro caso parece algo crucial...

Tenemos muchos motivos para estar orgullosos de nuestra tierra, y de alguna manera siempre intentamos llevarla a donde vayamos.

¿El buen rollo va con el carácter isleño?

El buen clima que hay en nuestras islas ayuda bastante, y el hecho de estar siempre cerca del mar y de la playa invita a esa buena onda.

De hecho, esa buena onda es quizás una de las mayores bazas de vuestra música, algo que se nota tanto en disco como en el directo y en vuestra química encima del escenario. ¿Cuesta mantener la frescura cuando la música, además de gusto, es trabajo?

A veces puede resultar cansado, pero estamos haciendo lo que más nos gusta. Siempre es divertido para nosotros hacer música: no se nos ocurre una manera mejor de ganarnos la vida.

Siempre es divertido para nosotros hacer música: no se nos ocurre una manera mejor de ganarnos la vida.
Vuestras canciones toman de aquí y de allá, pero ¿hay un sonido Efecto Pasillo?

Con el tiempo lo hemos ido creando. Es esa mezcla de los estilos que más nos gustan, buscando siempre hacer algo nuevo, pero fiel a nosotros mismos.

Pero, si tuvierais que elegir, ¿os quedáis con el reggae o con el funk?

Es imposible decidir, además fusionamos esos sonidos con muchos mas estilos: pop, latino, rock... Supongo que cada canción la "vestimos" con lo que mejor le quede.

¿Cuesta más abrirse camino a nivel nacional desde lugares como Gran Canaria?

En un principio resultó difícil, debido sobre todo al problema geográfico, pero una vez nos hicimos un hueco vimos que incluso nos da una cierta singularidad.

¿Es todo esfuerzo o también interviene la suerte?

En nuestro caso el esfuerzo ha sido constante. Tal vez la suerte tenga algo que ver, eso nunca se sabe, pero para conseguir objetivos hay que currárselo.

Habéis anunciado nuevo disco para la primavera de este año. ¿En qué punto está el disco? ¿Hacia dónde vais por ahora?

A día de hoy va por muy buen camino, a falta de más sesiones de grabación y la elección de algunas canciones. Novedades habrá. Intentamos seguir evolucionando y crear cosas nuevas. Quizá sea algo más latino, pero no lo sabremos hasta cuando esté todo terminado.

Igual no es el momento de plantearlo, que todavía sois unos mozos, pero siendo un grupo que se apoya tanto en el desenfado y las buenas vibraciones, ¿os preocupa cómo vais a afrontar la madurez, tanto personal como musical?

Gracias por el cumplido (risas). La verdad es que por suerte el éxito nos cogió con una edad en la que éramos bastante maduros. Intentamos tomárnoslo con naturalidad. Sabemos que es una carrera de fondo y trabajamos para seguir creciendo sin olvidar las prioridades personales de cada uno.

¿Aprovecharéis vuestra visita a tierras inglesas para mostrar alguna de las nuevas canciones o preferís guardaros las cartas en la manga?

Aún quedan muchas cosas por definir, así que lo más probable es que nos ciñamos a los dos discos anteriores, aunque nunca se sabe...

Debe costar explicar la letra de una canción como “Chacho" a un inglés...

(risas) Si se diera el caso esperamos tener cerca un buen intérprete... Simplemente es un juego de palabras, aprovechando la diferencia fonética de la "ch" en Canarias.

Os espera un verano y un final de año emocionantes. ¿Cómo se mentaliza uno para todo lo que os espera? ¿Qué os mantiene con los pies en el suelo y la cabeza serena?

Tenemos muchísimas ganas de presentar el disco y de salir de gira. Sabemos que será duro por momentos, pero estamos con las pilas cargadas. La familia, y nosotros mismos, somos los que nos anclamos en la realidad.

Efecto Pasillo